Wednesday, January 9th, 2008

Colguemos injusticia

Hay veces que ni nos damos cuenta del poder que tienen los objetos sobre nosotros y nuestra capacidad de lucha. La concepción que tenemos de estos objetos está tan asimiliada en nuestra mente como algo correcto que no nos damos cuenta del nocivo poder que engendran.
Los carteles. Pero no un cartel cualquiera. Estoy hablando de ciertos carteles que se cuelgan en restaurantes u otros establecimientos ofrecen un servicio. Con dos ejemplos voy a explicar un poco mi teoría, también apoyada por la fabulosa serie Seinfeld.

“La casa se reserva el derecho de admisión o permanencia”: colgando un pequeño cartel dentro de un lugar cualquiera, yo puedo echar a la persona o mejor aún, no dejarla entrar, porque se me canta el orto! total….¿quién va a venir a decirme algo? estoy protegido y amparado por mi cartel! O sea, yo puedo no dejarte entrar por feo, enano, muy rubio, muy alto, negro, judío, pobre, o cualquier cosa que se me ocurra, pero nunca me vas a poder denunciar porque el cartel estaba siempre ahí colgado.
Un pedazo de cartón, papel, madera, con una inscripción, se convirtió en la herramienta perfecta supresora de los derechos humanos. Así funciona nuestra sociedad, si se previene, entonces no es pecado. También se me viene a la mente cuando los supermercados están limpiando un pasillo y el piso está mojado. Si ponen un cartel que dice “Cuidado piso mojado” y vos te caés, no creo que puedas ganar el juicio contra la empresa, porque ELLOS PUSIERON EL CARTEL!

Y no termina ahí: este último cartel me parece el más interesante de todos y el de mayor controversia:
“La empresa no se hace responsable por robos o extravíos”. Sencillamente genial. Uno puede llegar a un restaurante, dejar su traje en el guardarropa del establecimiento y sentarse a comer. Si en el momento de irse, le falta el celular que puso en el bolsillo del saco, no va a poder hacer nada! ¿por qué? el cartel le da la razón a la empresa. Usted dejó sus pertenencias bajo su propio riesgo. Ya no se puede confiar en nadie! Y ahora voy a dejar el guión del capítulo de Seinfeld (traducido) para que entiendan mejor lo que trato de explicar:

JERRY: Oh, dios mio!

KRAMER: Qué pasa?

JERRY: Bueno, el jueves, cuando volví a casa tenía $1500 encima. Por alguna razón decidí esconderlos en la bolsa de la lavandería y después me olvidé completamente…y la lleve a la lavandería este viernes! Vamos…

KRAMER: Dónde? Dónde?

JERRY: A la lavandería.

(llegan a la lavandería y le preguntan al dueño por la plata)

VIC: Nunca la ví.

KRAMER: Ok. Dale. Dale a este tipo su plata. Qué — que estás haciendo?

VIC: Hey, ves ese cartel ahí atras?

JERRY: Oh, ya veo. Entonces, ponés un cartel y podés hacer lo que quieras?

VIC: No soy responsable.

JERRY: Entonces, cualquiera deja algo acá y vos podés llevartelo? Tenés una licencia para robar? Sos como el James Bond de la lavandería?

El conocimiento físico táctil, presencial de las cosas, parece ser que nos deja tranquilos, nos ampara y nos salva de ser juzgados. Disimula nuestras malas acciones y las cubre con un manto de aparente legalidad con el que todos estamos de acuerdo.
Eso es lo peor de todo. ¿Nadie se puso a pensar en esto? Resulta que es más importante ahora avisar antes de hacer lo que uno tenga ganas y eso es precisamente lo que te salva de ser castigado!
Estos cartelitos, son el demonio de cualquier abogado me imagino! son el vacío legal perfecto que cualquier persona puede utilizar en su bien y salvarse de cualquier tipo de represión legal!
Entonces, seamos un poco solidarios con nosotros mismos y en el momento que un mono de 2 metros no nos deje entrar a un boliche, o el de la tintoreria se afane los 5 pesos que te olvidaste en el bolsillo del pantalon que fuiste a dejar, cáguenlos a trompadas o por lo menos intentenlo! y si terminan ustedes en el hospital….y bue! sepan que de alguna manera combatieron al sistema…

Saludos cordiales.

Post by Ariel Wiznia at 3:30 | Permalink | Comments (1) |

Wednesday, January 9th, 2008

Mi amigo del alma

Él es callado, tímido, no aparece mucho en escena, solo cuando realmente es necesario. No habla mucho en general, no quiere llamar la atención ni lo piensa, pero cuando aparece….aparece.
Muchas veces llega sin avisar, predestinando un cambio repentino en donde es necesaria su presencia. Otras veces solo está en el momento adecuado a la hora adecuada. Me ayuda a comprender la realidad que me rodea, puede distinguir mejor que yo lo que me pasa, con más claridad y racionalidad. No se deja intimidar por variables externas a lo que en realidad le interesa y va directo a los hechos. Es un luchador de primera. Lucha siempre que puede por lo que cree que es correcto y es muy difícil de convencerlo de lo contrario.
Calcula.
Comprende.
Proyecta.
Emprende.
Ejecuta.
Piensa en el sentido más puro de la palabra.
Ahí es donde a veces chocamos. Por mi parte puedo estar propenso a aceptar lo que me diga pero hay días que eso no es posible y que mi lucha con él es intensa. No logramos ponernos de acuerdo en relación a cuáles son mis intereses, qué es lo que me conviene y de qué manera debería afrontarlos. Tenemos opiniones dispares, diferentes, antagónicas. A pesar de que nos conocemos hace ya mucho tiempo, es común vernos discutir seguido por estos temas.
Hubo momentos en que me traicionó, me hizo quedar mal o en verguenza con otros. Hubo otros, en cambio, en los que sus perspicaces opiniones fueron cruciales para las decisiones que emprendí.
En general podría decir que se puede contar con él. Aunque a veces no aparezca, aunque haya momentos en que ni siquiera piense en él o no lo necesite, siempre está ahí, escondido. Esperando el momento justo. Es la sombra que se esconde en el tiempo pero también el brillo que oportunamente se presenta. Está. No está. Vive y muere. Y vuelve a vivir.
De una manera o de otra, no podría vivir sin él. Nadie podría.
Esta breve semblanza es un homenaje al amigo que todos tenemos pero que a veces no sabemos verlo.

Gracias inconsciente por estar con nosotros.

Post by Ariel Wiznia at 2:48 | Permalink | Comments (1) |

Thursday, January 3rd, 2008

43

Necesito crear. Es una sensación inherente en mí. Es como algo que se presenta de manera constante, hirviendo en mi interior, a punto de estallar pero controlado por mis acciones cotidianas, que me hacen olvidar, por un tiempo, que tengo un espacio en el cual zambullirme cuando siento ser yo mismo o cuando necesito aislarme del mundo. También es una forma de memoria selectiva controlada. Ya no tengo que confiar en que mi cerebro va a guardar o no la información que yo quiera. Ahora yo controlo lo que quiero acordarme, y por más que mi hipocampo se quede dormido algún día, esa información va a seguir presente en una computadora, esperando a que sea leída y releída para saciar las necesidades de mi mente, según la ocasión.
Necesito ver creaciones. Existe tanta inspiración en el mundo, existen herramientas tan eficaces, tan al alcance de cualquiera que para alcanzarla es solo necesario tener una biblioteca cerca, o una computadora conectada a internet. Doy gracias a los militares por la creación de internet! creo que como muchos de nosotros, me volví internetdependiente. No hay día que no necesite buscar algún tipo de información que no esté en internet. Es por eso que cada vez me resulta más y más indispensable. De esta forma, la inspiración también está al alcance de cualquiera. Debo reconocer que hay pocas cosas que me inspiren…más que nada me divierten o entretienen, pero inspiración verdadera….muy poco. Pero lo poco que encuentro es muy valioso y doy gracias a todos ellos que, probablemente de la misma manera que yo, consultaron y navegaron hasta encontrar su tesoro perdido en la red, con el cual poder deleitarse y plasmar sus más profundos pensamientos.
Estuve bloqueado. Pasó más de un mes y medio en el que no terminé el post que tenía pensado hace bastante. Pero de repente todo sale. La explosión de creatividad está, en mi caso, directamente relacionada con mi capacidad para abrir la mente, dejarla volar libremente y poder recibir lo que la hace crecer.
Hoy, 03 de enero del nuevo año 2008, pude plasmar más de 40 pensamientos retenidos durante 22 años en mi mente. 40 pensamientos que en principio parecen pocos, pero que se van relacionando entre sí y van configurando, de alguna manera, a la persona que escribe este blog. Y tengo pensado seguir y llegar al punto de poder mostrar esta especie de “memorias” a cada vez más gente y de poder aprender de mis pensamientos en un futuro, aprender de mis errores y mis ocurrencias, para llegar a entenderme a mi mismo y a todo lo que me rodea y me hace escribir lo que escribo.
Más de 40 días sin escribir pero miren….sigo acá fomentando mi capacidad de escritura y de pensar. Sigo vivo.

Post by Ariel Wiznia at 1:42 | Permalink | Comments (2) |