Monday, August 24th, 2009

Nos siguen pegando abajo

Mafiosos

Mucho pasó en casi dos meses. Ya vivo una realidad diferente. Ya no trabajo donde trabajaba y empecé nuévamente la facultad. Muchos cambios profundos, muchas cosas nuevas que asimilar y aún así, hay algo que sigue inerte. Esa llaga que sigue doliendo y que sigue molestando, solo porque algunos la siguen lastimando. Porque nunca aprendemos y así estamos.

Estoy hablando del famoso tratado de futbol que nuestro “gobierno” hizo con el “empresario” (léase mafioso) Julio Grondona. Para los que no tienen idea, los derechos de la transmisión de los partidos de futbol estaban controlados por una empresa privada llamada TSC. Esta controlaba la transmisión de todos los partidos del torneo argentino, haciendo que algunos de ellos sean televisados gratiutamente y otros solo en codificado para personas que paguen por este servicio. Este contrato millonario fue cancelado por Grondona violando toda responsabilidad directa y moral, y literalmente cagándose en la ley. Para peores…el cómplice de toda esta jugada es nada más y nada menos que el gobierno nacional. Ahora destinarán mas de 600 millones de pesos a la compra de esos derechos para la televisación en el canal del Estado, Canal 7 (o eso dicen…). ¿Qué supone esto para nosotros? Que esos 600 millones en vez de estar destinados a sanear la salud pública, la educación y otras cosas realmente IMPORTANTES en esta sociedad, irán a la satisfacción de un juego. Un juego que mueve multitudes pero que, como es lógico, hasta ahora solo pagaba el que realmente le interesaba ver futbol. A mi particularmente me gusta el fútbol y cuando puedo veo los partidos de mi equipo, pero hay una gran diferencia entre mirar partidos porque te interesa el fútbol a que todos tengamos que pagar con nuestros impuestos un contrato estúpido que no representa los intereses de la población sino que es una de esas absurdas decisiones que lo único que permiten es seguir abultando los bolsillos de los políticos y empresarios.

Lo más grave de esta situación, que nos afecta a todos por igual, es que muchísima gente está de acuerdo y rie a carcajadas pensando: “te cagaron grupo Clarín!!! futbol gratis para todos, ya era hora!”.

Lo que no entienden es que de gratis no tiene nada. Parece gratis y es una manera más de tratar de mejorar la patética imagen que el gobierno tiene desde ya hace tiempo y sobretodo desde perder las elecciones legislativas del 28 de junio.

Todo esto me hace pensar. ¿Por qué seguimos siendo boludeados ya sin siquiera la más mínima intención de ocultarlo? ¿Tan pero tan boludos somos que no nos damos cuenta? Y si nos damos cuenta, ¿por qué es tan difícil hacer algo al respecto?

Vivimos bajo una sociedad democrática disfrazada. Tenemos matones particulares del gobierno que REPRIMEN si es necesario cualquier principio de protesta amparándose en que “Lo único que me mueve es el odio contra la puta oligarquía” (D’Ellia’s Dixit). Vemos como amigos y socios de gobernantes hacen tratos millonarios que solo los benefician a ellos mismos, conocemos y entendemos cuando los fondos destinados a inversiones públicas extrañamente desaparecen, escuchamos y aceptamos que “no hay plata” pero a la vez vemos a esos mismos políticos viajar en limousine, usar ropa extremadamente cara, viajar en aviones privados, cenar en restaurantes de lujo y hacer giras mundiales inservibles con nuestro dinero. Sabemos como nos roban y sabemos quién nos roba pero no hacemos nada. ¿Tan fácil es salirse con la suya? ¿Tan fácil es eludir a la justicia y vivir bajo el amparo de la corrupción?

Si el sistema está podrido desde adentro, ¿cómo es posible curarlo? ¿O no es posible? Tal vez estamos condenados al fracaso, a estar siempre por debajo de los demás, a no ser tenidos en cuenta en el mundo. Tal vez algun día, los que tanto nos hicieron caer, reciban su merecido y entiendan que el “nos siguen pegando abajo” en realidad es un “seguimos pegándonos abajo” para todos.

Post by Ariel Wiznia at 19:58 | Permalink | Comments (0) |