
Corre el año 2039. Hace frío en Buenos Aires. La llamada banda del cartón, antes conocida como cartoneros asoma sus primeros carros por la capital bonaerense. Hace ya casi 10 años que sus avejentados e improvisados vehículos no se ven, más de 2 años de lucha, 20 sesiones en diputados y en el congreso, operaciones políticas dudosas y una serie de aprietes y amenazas de por medio, lograron establecerse como empleados con rubro, en blanco y con uno de los sindicatos más poderosos del país seguido del obviamente beneficiado y enriquecido sindicato de camioneros.
Muchos dicen que la ciudad está igual que siempre, que hace 20 años era lo mismo y que nos volvimos más dictadura que otra cosa. Otros alaban la gestión del PRO de ese infame año 2010 en el que sin siquiera pensarlo y gracias al excelente desempeño de la selección en el mundial de Sudáfrica y su consagración luego de más de 25 años sin la copa del mundo, se logró despejar cualquier tipo de comportamiento extraño en la gestión Macrista de ese momento. Hecho que salió a la luz recién 3 años más tarde cuando una jugada minuciosamente planeada por la ya difunta mano derecha de Mauricio Macri, Gabriela Michetti terminó en desastre, juicio político y 20 años de cárcel para ella y su aliado en el poder, Mauricio.
Ya mucho ha pasado desde aquel fatídico episodio en el que milagrósamente la justicia argentina logró finalmente lo inpensado: reconocer, juzgar y condenar el desvío de fondos y el enriquecimiento ilícito que estos dos personajes habían gestado antes y durante su gestión, como una maniobra políticamente planeada que solo salió mal gracias a unos videos incriminadores, un informante anónimo y muchos abogados.
Luego del encarcelamiento las cosas no cambiaron demasiado. Era necesario dar el ejemplo para poder seguir por el camino erróneo sin quejas ni protestas. Sucedieron varios jefes de gobierno con propuestas pobres e ineficientes, nada del otro mundo en un planeta cada vez más globalizado con el auge de la tecnología y el acceso a ella por parte de casi toda la población de Buenos Aires.
En el 2024 todo el mundo había presenciado una de las jugadas más hábiles del gigante de internet Google que contra todo pronóstico compró Yahoo, Amazon y Ebay, destacándose como la empresa más poderosa y ganadora de este siglo. Por otra parte, en Argentina el panorama también había cambiado: ya desde el 2010, luego de la discutida ley de medios del Kirchnerismo, que por cierto no mejoró ni un poco la situación monopólica del grupo Clarín, se sucedieron nuevas fusiones importantes que dejaron en claro que el engaño, la coima y la amenaza le ganaron con creces a la ley y a la justicia: Telefónica compra Telecom y se establece el monopolio de las telecomunicaciones en todo el territorio nacional, Arcor se fusiona con LaSerenísima y todo esto sumado a la retirada Argentina del Mercado Común del Sur. El futuro no parecía ser prometedor para la Argentina y mucho menos para Latinoamérica. El atentado del 2015 a la central de Botnia por parte de los asambleístas de Gualeguaychú había puesto a Argentina y Uruguay al borde de la guerra y la hostilidad era cada vez mayor. El mundo no estaba para ningún sobresalto más.
Después llegó la calma, años tranquilos para el país. Al parecer todos los conflictos que habían azotado unos años antes se habían enfriado y ya solo quedaban resquicios de tensión o malestar social.
En el año 2039, un renovado y cambiado Macri, volvía al país tras 6 años de exilio en España luego de su liberación de la cárcel de máxima seguridad de Mendoza. Había escrito 2 libros, uno de ellos mientras en cautiverio y el otro en el exilio: “El arrepentimiento es PRO” y “Mi lucha…Argentina”.
Nadie jamás hubiese pensado que para el 2039 y luego de 30 años, el ya avejentado Mauricio Macri se convertiría nuévamente en jefe de gobierno. Tampoco nadie hubiese imaginado que ganaría por casi la totalidad de los votos contra el ahora senador Gustavo Béliz cuya campaña había sido excelente e impecable.
“El año de la mano dura” fue catalogado un par de meses más tarde. Es que Macri estableció leyes severas y duras que al parecer gustaron y mucho. Cabe aclarar que muchas de ellas fueron fáciles de aprobar por la renovada relación que había entablado con el ahora Ministro de Transporte Hugo Moyano. Estas son algunas de sus propuestas ya llevadas a cabo en los últimos años:
Sistema de transportes:
- Instalación de pilotes en los cruces peatonales que se activan mediante un sistema de lásers al ponerse el semáforo en rojo. Este sistema permite entonces evitar que los coches crucen en rojo y por ende muchos accidentes son prevenidos.
- Control de alcoholemia digital mediante la instalación en autos de un dispositivo que al detectar niveles de alcohol no permitidos en sangre, apaga el vehículo sin posibilidad de volver a encenderlo.
Sociedad:
- Prohibición del uso de celulares para los policías en servicio, a riesgo de multa.
- Reestructuración de la AFIP y el INDEC.
- Creación de un organismo de control de funcionarios públicos para evitar sobornos y cumplir la ley. Se realizará un reporte semanal de los problemas para su posterior resolución.
- Subvención para la reestructuración de las principales villas miseria de la ciudad para convertirlas en barrios con edificios y casas prefabricadas.
Educación:
- Cambio total de la ley de educación: mayores sueldos para los docentes, mejoramiento de la inserción educativa a los sectores carenciados, otorgamiento de becas y útiles escolares a familias pobres. Establecimiento de cuotas máximas de cobro a instituciones privadas.
- Recorte de presupuesto en sueldos estatales para la reinversión en la Universidad de Buenos Aires.
Salud:
- Otorgamiento de becas y planes estatales de estudio y trabajo a profesionales de la salud para evitar la fuga de cerebros.
- Inversión en construcción de nuevos hospitales y centros de salud y re equipamiento en los ya existentes.
Esto en resumen fueron los puntos fuertes de la mega campaña de Macri en Capital Federal. Bajo el slogan “Para que Buenos Aires vuelva a ser PRO” con los característicos colores amarillo y negro de su campaña, Macri logró un aplastante 93% de los votos y comenzó su reinserción en la política argentina.
Tras 4 años de gestión y de promesas realmente cumplidas, hoy es el día decisivo.
Corre el año 2039. Hace frío en Buenos Aires. La ciudad sigue calma, no hay mucha gente en la calle. Solo la banda del cartón y los afiches que empapelan toda la ciudad: “Lo logramos” dicen los carteles.
Hoy es el día que Mauricio Macri, a los 81 años de edad se convirtió en el presidente de todos los argentinos. Hoy es el día que somos todos PRO.
Y yo lo voté.