Thursday, February 25th, 2010

Paradoja de un pelotudo

La verdad no creo en el destino…pero cuando me sirve como herramienta para autoflagelar mis emociones y decisiones en el pasado, es mi mejor amigo. ¿Qué es esta obsesión que tengo por volver hacia atras el presente? ¿Por qué muchas veces solo vemos el “qué hubiese pasado si”? ¿No sería mejor preguntarse “qué pasará si”?
El otro día estuve releyendo varios de los posts que había escrito últimamente y no tan últimamente y me di cuenta de una cosa muy importante: este blog no es un blog para ustedes, es un blog para mí, es una especie de diario íntimo escrito en prosa, en forma de cuento, de relatos raros, de historias inventadas, pero que todas y cada una de ellas tiene un significado muy puntual a un momento de mi vida. Por eso es muy increíble poder volver a atrás para poder seguir yendo hacia adelante. Entender mi personalidad de aca a 2 años atrás y poder comprender eso que antes me molestaba, entender ciertas cosas que en el momento de escribir tal o cual post no las entendía o símplemente poder reevaluarse a uno mismo.
El problema surge cuando todo esto se ve opacado por el “what if….”. Ese tumor cerebral constante que no es posible remover, está siempre ahí, presentándose en una que otra ocasión. A veces permanece oculto, inactivo como un volcán. Otras, sin avisar y sin razón aparente, hace erupción generando miles de nuevas dudas que creíamos resueltas.
Habiendo abandonado la psicología (no la carrera sino el análisis) pude darme cuenta de que el mejor psicólogo que uno puede tener es uno mismo. Más allá de que todos digan que hablando con uno mismo no es posible darse cuenta de elementos, conceptos que el psicólogo sí ve solo por el hecho de haberlo estudiado en algún momento de su carrera, me parece que es posible, y recomiendo fervientemente el poder entenderse en el nivel más humanamente posible, que no es poca cosa.
Con esto me refiero a poder analizarse con detalle pero sin caer en un enroscamiento eterno para así lograr algo diferente, un sentimiento distinto, un “algo” que nos cree ese click en nuestra mente y que nos permita seguir adelante, mirar para el futuro y no volver atrás. Entender que lo que pasó, pasó y lo único necesario para continuar es la fuerza de voluntad y el auténtico convencimiento de seguir adelante.
Sino, nos vemos obligados a releernos, a seguir buscando una respuesta donde no hay nada más que preguntas. Seguimos buscando poder descargar nuestra impotencia, furia, miedos y frustraciones en una hoja de papel, en una reacción vacía y sin sentido, en un futuro error imperdonable.
Todavía no lo logro, no me sale, sigue siendo parte de mi y no encuentro forma de hacermelo entender sin evitar una vuelta a lo mismo de siempre, pero no pierdo las esperanzas.

Ojala en un futuro no muy lejano y al paradójicamente estar releyendo esto, pueda al fin decir: superé mi pasado.

Post by at 23:18
Los comentarios están abiertos, dejá el tuyo!

Dejá tu comentario